[2020] Diario de una emprendedora | Errores, acciones y aprendizajes

Este 2020 ha sido de locos.

Según el calendario ha pasado solo 1 año, pero para mí es como si hubieran pasado 5.

Siempre defiendo que el emprendimiento es un auténtico desarrollo personal donde tienes 2 opciones:

Aprender rápido o morir.

Hoy he querido volver un poco a mis raíces escribiendo para contarte de la forma más pura cómo he pasado este 2020.

El objetivo es que te inspires, identifiques y saques todo el jugo que puedas de mis reflexiones para que te ayuden a mejorar.

¿Te quedas?

Todo empezó en una casita con una yegua

Luna, la yegua-perro

Enero fue un buen mes

Un poco loco, pero un buen mes.

Llevaba no mucho tiempo en una casita con una yegua y ya tenía conmigo a mi gatita Kala. 

Empecé a tener mucho trabajo como copy. Llegaron clientes sin parar. Los esfuerzos de Instagram y todas las semillas que planté a final del 2019 dieron su fruto.

Me tuve que alquilar un hueco en un coworking para poder trabajar.

👉 Conclusión de trabajar en un coworking: no es lo mío. Necesito mucha mucha concentración para escribir y pensar estrategias. En un coworking pocas veces hay un silencio absoluto, pero la verdad es que me lo pasaba muy bien.

Febrero llegó fuerte

El 5 de febrero cumplí mis 28 añitos con un estrés que me costaba controlar. 

Sí, soy acuario. 🙂

Mi trabajo estaba comiéndose mi vida, pero di pasos muy grandes. Como la charla junto a KmZero.

Charla de marketing alimentaario
De influenceo

Errores que cometí:

  • Me obsesioné con mi trabajo y descuide toda mi vida personal. Tuve mi primera crisis como emprendedora: muerte por éxito. 
  • No prioricé tareas. No tuve mis objetivos planificados a pesar de tenerlos definidos.
  • Decía sí a todo sin tener en cuenta todo lo que me iba a costar en aprender.

Acciones que tomé:

  • Dupliqué tarifas para hacer una mayor criba de los clientes que entraban.
  • Empecé a usar muy en serio Toggl: una herramienta de productividad que funciona como un timer para controlar las horas por proyectos. Ahora no puedo trabajar sin usarlo. Es como una droga, te lo aseguro. 😉
  • Me apoyé en un mentor con más experiencia que yo.
  • Acepté proyectos de clientes ancla para tener más estabilidad a largo plazo y menos estrés.

En marzo ya te puedes imaginar lo que pasó… ¡sorpresa! 

Pandemia.

Cerraron el coworking y me vi trabajando en casa con unas condiciones muy pésimas. No tenía concentración ni espacio ni paz.

Decidí dejarme la casa con la yegua y volver a una casita que tienen mis padres en la montaña para poder enfocarme en mi trabajo.

Kalita se adaptó muy bien al nuevo hogar.

Kali feliz en su nueva hogar
Kala feliz en su nuevo hogar

La cuarentena la pasé con mi hermana en casa. Me decía que era la peor compañera de piso posible porque siempre estaba trabajando.

Tenía razón.

Errores que cometí:

  • Acepté la pandemia como un tiempo solo para trabajar.
  • Me olvidé de cuidar mi alimentación y mi estado físico.
  • No desconectaba del trabajo.

Acciones que tomé:

  • Me puse un horario fijo para evitar las jornadas infinitas.
  • Retomé hobbies para desconectar como tocar la guitarra.
  • Me comprometí a hacer deporte todos los días a las 20h. Estuviese como estuviese el trabajo . Creo que nunca he estado más fuerte.
  • Contraté a una asistente virtual para quitarme tareas que no me gustaban y ganar más tiempo libre.

En abril llegó la segunda crisis seria

Me di cuenta de que el trabajo estaba empezando a convertirse en una obligación y que no estaba disfrutando.

En algunos momentos volví a sentir la sensación de cuando trabajaba por cuenta ajena.

Horrible.

Al principio pensé que quizá era por problemas de productividad y busqué los métodos más raros para aumentarla. 

Si te contara…

Pero, en mayo 

Reflexionando mucho sobre el tema, me di cuenta de que no era problema de organización, planificación o productividad, sino de principios.

Estaba empezando a trabajar en cosas que no me motivaban, que no eran mi objetivo cuando decidí emprender.

Y en este momento me estalló la cabeza. Fue uno de los momentos más complicados.

De repente me vino el siguiente pensamiento:

¿Y si lo que estoy haciendo no es lo que debo hacer? ¿Y si me he equivocado emprendiendo como copywriter?

Fue un golpe duro.

Llegar a pensar que pudiese existir la posibilidad de que me había equivocado otra vez con un negocio era algo difícil de asimilar.

Así que en junio me cogí 1 semana de vacaciones para pensar sobre el asunto

Lo llamé: la semana de pensar.

Y lo que descubrí en esa semana fuese locos. Medité mucho, llegué al fondo del asunto y descubrí la razón: no estaba siendo fiel a mi propósito.

Algo que, según Sergio Fernandez, es lo que nos impulsa a vivir y a lo que nos deberíamos dedicar cada uno de nosotros para mejorar la sociedad.

Sergio es uno de mis mayores referentes. Así que te dejo un podcast suyo hablando del tema para que te inspire.

https://open.spotify.com/episode/0V8e2yXkCw55QRA8uGS2s9?si=a-mRQmKzQsGpfTYUg7xa6g

Descubrí que mi propósito es: motivar a otras personas a que tomen acción hacia sus inquietudes/ sueños / ambiciones y a que descubran nuevas oportunidades que les impulsan hacia la vida que quieren.

Te juro que cuando este concepto pasó por mi cabeza, se me cayó una lágrima.

En julio reestructuré todo mi negocio en base a este propósito

Que en otras palabras, y en el mundo digital, es la formación, inspiración, motivación y acompañamiento.

Así empecé a dar servicios de mentoría a emprendedores del sector de la alimentación que no tienen claro qué pasos dar para crecer con seguridad.

Cree un grupo muy reducido de personas para mostrarles cómo crear estrategias digitales de captación + venta con lo mínimo necesario.

👉 Puedes preguntarme por email si te interesa. De momento, está cerrado, pero te meto en una lista para avisarte cuando abra.

Y ahora sigo trabajando en más productos en esta misma línea.

Errores que cometí:

  • Me sentí esclavizada y muy dependiente de tareas de mi rutina como mantener Instagram.
  • Ofrecía muchos servicios diferentes.
  • Llegué a caer en el típico lenguaje de marketing que no me representa.

Acciones que tomé:

  • Empecé a trabajar en mi blog más en serio y a publicar todos los meses.
  • Me centré en las 3 áreas que mejor me se dan: email marketing, copy web y publicidad online. 
  • Contraté a un media buyer y a otros profesionales.
  • Rechacé proyectos y clientes tóxicos.
  • Potencié mi marca personal siendo lo más “yo” posible.

La segunda quincena de julio me la tomé de vacaciones para celebrar este nuevo cambio en el negocio y la creación de una línea de productos a punto de desarrollar.

Empecé en el sur con un grupo de emprendedores digitales y acabé con mi mochila viajando sola. Final del viaje: en Cuenca escalando.

De vacaciones por el sur
Sintiéndome viva en las playas del sur

Agosto fue un mes de mucho trabajo

Esto se debe porque en septiembre es el famoso mes de los lanzamientos en marketing digital. Así que me tocó currar bastante y acabé con bastante estrés.

Eso sí.

Los resultados que obtuvimos fueron DE LOCOS. Nunca he visto tanta pasta junta. De mi cliente, eh. Si fuera mía igual estoy ahora en una isla comiendo cocos.

Y después de toda la agitación de agosto, llegó septiembre

Un mes para volver a empezar, resetear y volver a plantear objetivos. En mi caso, centrarme en la línea de formación que había decidido en julio.

¿El problema?

Que nunca «podía» sacar tiempo para ello.

Aún tenía muchos clientes en marcha y 2 proyectos grandes en colaboración. Sacar tiempo me resultaba muy complicado a pesar de que era lo que más ganas tenía de hacer.

Y para rematar.

En octubre acepté entrar como tutora en el programa online Soy Copywriter de Javi Pastor

Algo que me hizo mucha ilusión porque sí iba en línea con mis nuevos objetivos: potenciar la formación como profesional.

Mira qué conjuntada en mi foto de tutora.

Foto de tutora en el curso Soy Copywriter de Javi Pastor

En marzo arranca una nueva edición. Si no quieres perderte nada y te gustaría convertirte en copywriter profesional, mira esto.

Así que mi acumulación por trabajo empezó a ser preocupante y casi casi decido abandonar un proyecto que me gusta y disfruto bastante.

Errores que cometí:

  • Pensar que el día tiene 40h.
  • No priorizar proyectos.
  • Decir sí a clientes sin tener tiempo.

Acciones que tomé:

  • Empecé a decir “no” más en serio. Al principio me costó mucho, sobre todo a clientes y proyectos que realmente me gustaban.
  • Organizar mejor mi semana para evitar el multitasking y poder centrarme en el proyecto del día. Desde hace tiempo trabajo por días temáticos y me va muy bien.
  • Crear métodos de trabajo para agilizar las tareas.
  • Reciclar contenido.

Y bueno. 

Ya casi para acabar el año.

Noviembre fue un buen mes 

Cerré todos los clientes que tenía y dije «no» a los que entraban para poder disfrutar de un final de año relajado.

Quería planificarme el 2021 y empezar con las ideas claras.

Así que el 23 de diciembre me cogí unas preciosas vacaciones hasta el 7 de enero

Como en cole, vamos.

Acabé el año con mis objetivos definidos y mi planificación lista para cumplir. 💪

Acciones que tomé a final de año:

  • Definí mis objetivos a corto plazo (trimestrales) y a largo plazo (anuales).
  • Organicé mis semanas para los próximos 3 meses.
  • Me puse un objetivo de facturación muy ambicioso. Why not?
  • Di las gracias a cada momento del 2020 que me ha hecho ser mejor persona.
  • Saneé mi espacio de trabajo y reformé una habitación de la casa convirtiéndola en un estudio.

Y tú, ¿qué vas a hacer para conseguir tus objetivos?

Libros que me han marcado este 2020

📖 El monje que vendió su ferrari

Un libro apto tanto para las personas que ya llevan un tiempo trabajando en su desarrollo espiritual/personal como para las que aún están descubriendo cómo hacerlo.

Lenguaje muy sencillo, con ejemplos muy fáciles de entender y con muchas ideas entre líneas.

Se lee muy rápido.

Perfecto para afianzar y confirmar pensamientos que ya se nos pasan por la cabeza.

Link del libro aquí.

📖 The One thing

¿Cuál es la única cosa que deberías hacer para que todo lo demás te resulte más fácil?

Esta pregunta es el resumen de este libro.

Un libro cargado de tips y consejos para tener claro cómo poner foco, definir objetivos y cumplir con un propósito.

Tanto para profesionales avanzados como para emprendedores que acaban de empezar. Todos su conocimiento se puede aplicar tanto a la vida personal como a la profesional.

Muy fácil de leer.

Link del libro aquí.

Mis mejores momentos como emprendedora en este 2021 

  • Empezar a trabajar con un amigo, compañero y gran profesional que admiro.
  • Dar una charla para más de 50 personas y que sea todo un éxito.
  • Sentir que económicamente estoy estable.
  • Escalar mi negocio.
  • Especializar mis servicios.
  • Posicionarme en un mercado nuevo.
  • Ampliar equipo.
  • Contratar y aprender a despedir.
  • Tener claro que puedo cargar mi portátil en la mochila y viajar como nómada digital.
  • Confiar en mis instintos y dejarme llevar por mi intuición, no por la de los demás.
  • Ser yo misma siempre. Tanto fuera como dentro del trabajo.
  • Elegir no hacer tareas que no me motivan a pesar de que «todo el mundo» las haga.

Para ti: mis mejores aprendizajes para este 2021 

  • Plantéate siempre si estás haciendo lo que quieres. No hay ningún problema en cambiar de rumbo. Es tu vida, no la de los demás.
  • Medita sobre los problemas o pensamientos negativos que experimentas durante todo el camino y saca el aprendizaje. Te aseguro que siempre hay algo que rascar
  • Cuida tu espacio de trabajo. Aumentará tu concentración, productividad y paz en tus tareas.
  • Consigue un grupo de apoyo. Amigos, familia, compañeros del gremio o cualquier persona que esté al tanto de tu trabajo. Confía para desahogar tus pensamientos y pedir consejos. Muchas veces un punto de vista diferente es suficiente para tomar una decisión con seguridad.
  • Visualiza tu futuro y recuérdalo en los momentos duros. Lo que haces ahora es lo que te llevará al mañana.
  • Respétate. Sigue siempre tu intuición, tus valores y tus ideas por muy locas que sean. Si crees que va a funcionar, no lo dudes. Es la única forma de diferenciarte.
  • Cuida tu cuerpo, tu mente y espíritu. Medita, come sano, escribe, lee y haz deporte. Tu cuerpo es el vehículo que va a llevarte a la persona que quieres ser.
  • Busca un mentor o mentora que ya haya pasado por el camino que quieres hacer. Es la mejor forma de ahorrar tiempo par conseguir tus metas. Invierte en ti.
  • El tiempo vale oro. Cada minuto de tu vida cuenta para conseguir tus objetivos. Elige muy bien qué planes hacer y con qué personas pasas el tiempo. ¿Te aportan o te suman? ¿Te ayudan a convertirte en la persona que quieres ser?
  • Acéptate en todas tus fases. Como la luna, somos polifásicos y no siempre tenemos la misma motivación, actitud, fuerza, etc. Acéptate en cada momento, sea cual sea, y aprovecha las emociones para seguir creciendo.
Siempre es una nueva oportunidad

Te deseo lo mejor para este 2021.

Seguimos.

Un abrazo enorme.

Marta “este año viene fuerte” Lavanda

👇 ¿Me cuentas qué tal tu 2020 y cómo esperas el 2021? 👇

4 comentarios en «[2020] Diario de una emprendedora | Errores, acciones y aprendizajes»

  1. ¡Qué de aventuras en un solo año!

    Te ha pasado de todo y de todo has aprendido, ¡chapó! Espero que el 2021 esté lleno de mucho copywriting y de muchas metas alcanzadas.

    Creo que me voy a imprimir el post por si caigo en alguno de los errores saber cómo solventarlos. 😉

    Un abrazo.

    Responder
    • La verdad es que 1 año de emprendimiento da para mucho.

      Es alucinante cómo podemos levantarnos con más fuerzas cuando pensamos que hemos llegado a un límite. Siempre hay espacio para crecer.

      Y siempre somos capaces de muchísimo más.

      Abrir círculo de comodidad lo llamo yo.

      Gracias, Caren 🙂

      Responder
  2. Ya me estás poniendo en esa lista de espera

    Qué completísimo post.

    Qué inspirador.

    Qué envidia haber aprendido ya en un solo año de 2 o 3 crisis que te han hecho crecer.

    Responder
    • La mayoría de emprendedores pasamos por las mismas crisis e incluso por los mismos errores. Aunque ya nos hayan avisado, es parte del proceso tropezar en esa parte.

      Y la forma de salir de ella es fundamental para formarnos a nosotros mismos como personas y profesionales.

      Gracias por tus palabras, Puchi.

      Es un placer leerte por aquí. 🙂

      Responder

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